Molinos para café, imprescindibles para preparar un buen café

| 30/1/2013 | 0 Comments

Con gran frecuencia el molino para café es el gran olvidado de todas esas personas que desean tomar un buen café, pues para conseguirlo compran una buena cafetera, utilizan agua de buena calidad (de poca dureza), compran el café de mayor calidad, y todo esto sin duda es perfecto, pero no consideran que moler el café sea un paso necesario para obtener un mejor resultado en cuanto al aroma y sabor que va a tener la bebida deseada.

Café a punto de ser molido para obtener sus mejor aroma y sabor

Café a punto de ser molido para obtener sus mejor aroma y sabor

Vamos a intentar aclarar algunas ideas básicas que están relacionadas con las mejores cualidades organolépticas del café:

Sabemos que nada se puede hacer para que podamos mejorar la calidad que depende del origen de un café, así que al comprar un café de Nicaragua lo vamos a tener imposible si deseamos que se parezca a un café de Costa de Marfil. Cada origen tiene una serie de cualidades que son innatas al grano y que, para bien o para mal, son las que van a aportar esas caracteristicas a su taza. Ahora bien, usted si que puede hacer mucho para que de un grano se pueda extraer lo mejor que pueda aportar, independientemente de su origen, o resulte una bebida casi insípida.

Considere como ley fundamental en el aroma y sabor del café que: cada proceso de transformación potencia las cualidades del café pero al mismo tiempo inicia su decadencia.

La anterior ley es la más importante para quien desea beber siempre el mejor café y resulta bien fácil comprenderla:

Cuando usted tuesta café, o este café se tuesta en una tienda gourmet o en un tostador industrial  se consigue que un grano verde con poco aroma y sabor se transforme en un grano tostado en el que se descubre un nuevo mundo de sensaciones. Sin embargo desde ese primer momento en el que se tuesta el café el grano comienza a perder sus propiedades y en el plazo de una semana es apreciable la reducción del sabor del café y en el plazo de dos semanas puede ser más que notable esa pérdida. Es cierto que el envasado al vacío puede ayudar a una mejor conservación, pero haga usted mismo la prueba tomando un café tostado del día anterior y otro que lleve meses envasado y apreciará una clara diferencia.

Lo mismo sucede con el molido del café, que intensifica todo lo que puede extraerse de un grano pero al mismo tiempo en el plazo de pocos días conducirá a la pérdida de propiedades.

En el caso de la molienda del café existe otra regla básica que usted debería de tener en cuenta: cuanto menos tiempo pase en contacto el café con el agua que extrae su esencia más fina tiene que ser la molienda.

Esta ley lo que nos quiere decir que una cafetera utilizada para café espresso necesitará un café mucho más fino que si utilizamos un método más tradicional en el que el café pasa mucho más tiempo en contacto con el agua caliente. Es importante tener en cuenta esta regla porque si utiliza una cafetera espresso y emplea un café con una molienda gruesa no logrará extraer todo lo que ese café puede ofrecerle.

 



Cafeteras

Tags:

Category: Maquinaria

Deja un comentario