Café, té y chocolate
12 September, 2005La escena en la cual los protagonistas están por primera vez solos, tomando café, es la que da comienzo a una historia que a cada momento está a punto iniciar lo que los dos están necesitando y deseando.
En esa escena él le pide a ella un favor, que le compre un bolso a su mujer como el suyo. Hasta ese momento son sólo dos vecinos en una comunidad que por su integración resultaría extraña en occidente donde buscamos más independencia.
Ella le responde que le pedirá a su marido que le compre el bolso porque es él quien lo compró en un viaje al extrajero. A lo cual él le responde que si es así mejor lo olvide.
Ahora es ella la que le pregunta: “¿dónde se compró la corbata?”
Él no sabe de donde viene porque la compró su mujer en el extranjero.
“¡Qué coincidencia!” -dice ella- “mi marido tiene una igual”. Él le responde que su mujer ya tiene un bolso igual que el de ella. Sin necesidad de decir nada más se miran comprendiendo que ambos están siendo engañados por sus respectivas parejas.
Deseando amar es una película que destaca por la delicadeza con la que muestra las vidas de dos personas que a pesar de los difíciles momentos que provoca ese engaño se mantienen con el deseo de amar. Sin estridencias, sin ira, sin absurdos martirios o venganzas tranquilizadoras del ego, los dos protragonistas siguen con sus vidas que sorprenden por un trato mutuo donde se mantienen las distancias pero buscando siempre la proximidad. Es llamativa en esta película la amabilidad extrema, casi una suavidad del carácter ausente de malicia que demuestra cómo la riqueza de la vida sólo puede encontrarse en personas que siempre están dispuestas a amar.
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