Doctor Zhivago de David Lean

| 6/1/2006 | 0 Comments

No es ésta una película que tenga una especial relación con el café o en la que esta bebida tenga importancia en alguna de sus escenas sin embargo en una de ellas, donde los protagonistas aparecen bebiendo café, encontramos el mejor ejemplo, en comparación del resto de películas aquí presentadas, de lo mucho que se valora el café cuando éste escasea.
Nos encontramos en el inicio de la revolución rusa, a comienzos del siglo XX, y a tres personas sentadas en torno a una mesa en la que están tomando para celebrar el regreso de Zhivago lo que para ellos es un auténtico manjar. Nada mejor que reproducir aquí parte del diálogo:
Alexander Gromeko: Observad atentamente. Encenderé la última midad del último cigarro que hay en Moscú. ¿Buena comida?
Zhivago: Mucho.
Alexander: Dile algo.
Zhivago: Estaba muy bueno, Tonya.
Tonya: No es nada.
Alexander: ¡Tres meses guardando ese salami!
Zhivago: ¿De verdad?
Tonya: Lo cambié por un reloj.
Alexander: Es maravillosa. Fíjate, es café.
Tonya: Basta, papá. Ya sabe que soy maravillosa.
En esta escena de Doctor Zhivago vemos cómo el café siempre ha sido considerado como una bebida para disfrutar de los sentidos, propia para la culminación de una cena esperada durante meses.

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Category: El café en el Cine

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