Cómo servir un café a sus clientes

| 25/9/2005 | 0 Comments

Parece casi evidente la respuesta: un café hay que servirlo de la mejor manera posible. En eso todos estamos de acuerdo pero nunca está de más recordar que en ese momento en el que el cliente nos pide un café se concentra gran parte de nuestro éxito al frente de la cafetería.
Taza con caféSupongamos que en nuestro negocio hemos decidido ampliar la oferta de cafés para poder ofrecer una más amplia gama en la cual puedan elegir nuestros clientes. ¿Cuántos de ellos decidirán tomar café de Costa Rica o de Sumatra o de Java en lugar del habitual café de su cafetería?.
Por lo general muy pocas personas, a la hora del desayuno casi nadie aunque tal vez por la tarde, ya con más tiempo, alguien se decida a variar.
Esto demuestra que algo se está haciendo mal. Las clásicas pizarras o carteles anunciando multitud de cafés a cada cual más exótico suelen confundir y desorientar de tal manera que con poco tiempo nadie estará dispuesto a pararse a leer y tomar una decisión.
Por lo tanto la primera recomendación que podemos darle es que si desea ofrecer 5,6, 10,… variedades de café debería de dedicar cada semana del año a promocionar uno de esos cafés, ofreciéndolo al mismo precio que su café habitual.
De esta manera cuando alguien le pida un café el camarero podrá decir ¿desea el café habitual o el café de «donde sea» ? Sería acertado y recomendable que se aclarase si ese café es más fuerte, suave, aromático,… que el café de costumbre. No son buenas las sorpresas ni siquiera ofreciendo un producto de gran calidad.
Compare esta situación con la abrumadora pregunta: ¿Desea usted tal vez tomar café de Java, o de Sumatra, o de México, o de Costa Rica, o de ….?. «Por favor, un café nada más, sólo eso», esa podría ser la respuesta de su cliente.
La exclusividad de algunos de nuestros cafés, en comparación de la oferta de otras cafeterías, nos podrá asegurar y fidelizar clientes. Esto debería de tenerlo muy en cuenta, cada vez hay más personas a las que no les importa pagar algo más si el producto es de calidad.
Otra recomendación, sobre todo para cafeterías muy concurridas, es que nada más recoger el encargo de su cliente le dé por ejemplo un periódico. El tiempo de espera se hará más corto.
El café debe servirse inmediantamente pero no olvide que si la temperatura del agua es demasiado alta, para los clientes con algo de prisa, la bebida se transformará en una tortura. Controle bien este aspecto y no necesitará, salvo para contados clientes, añadir leche fría al café.
Nunca llene demasido la taza, su generosidad puede demostrarla de mejor manera.
Cuando vaya a cojer una taza para llenarla con café nunca la toque por el borde superior.
La taza siempre tiene que dejarla encima del plato, allí donde esté el cliente, en la barra o en una mesa. No se le ocurra entregarle en la mano la taza de café porque la probabilidad de que se le derrame será muy alta.
Recuerde que el cliente siempre es inocente: si se le derrama el café la culpa habrá sido de la taza. Esté dispuesto con prontitud a servirle un nuevo café.

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Category: Cafeterías con éxito

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