After Hours de Martin Scorsese

| 28/9/2005 | 0 Comments

Una película realmente genial, divertida y que de nuevo nos demuestra que el café siempre es utilizado para esos momentos en los cuales dos personas desean acercarse.
En after hours (jo, qué noche en la versión española) Martin Scorsese nos presenta la vida de un oficinista que a la salida del trabajo lo único que le espera es el sofá de su piso y el mando a distancia del televisor.
Sin embargo una noche, mientras toma café, conoce a una chica que le da su número de teléfono por si en otra ocasión desea hablar con ella tras ese breve encuentro.
Sin esperar mucho esa misma noche el protagonista de esta película decide llamarla y ella lo invita a que vaya a su piso que se encuentra en el Soho de New York, a bastante distancia de donde él vive. Ahí comienza una aventura que durará toda la noche en la cual este oficinista se encontrará con situaciones disparatadas con personajes e historias que irán entrelazandose para llegar a un final en el cual todo parece que se ha vuelto en su contra.
Son pocas películas las que pueden conseguir lo mismo que After Hours logra con aparente facilidad al crear un ambiente que por momentos supera a la propia historia, esos momentos en los que la excelente música y las imágenes nos permiten ir más allá de lo que estamos viendo. Es la facilidad que tiene Scorsese para hacernos caer en la trampa de la fascinación que siente el protagonista por la chica que le ha invitado y el mundo que le rodea pero al mismo tiempo un temor surge, sin aparente fundamento, pero que conduce a un primer deselance terrible.

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Category: El café en el Cine

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